Meditaciones diarias

Cada día encontrará una meditación de la palabra de Dios junto con la lectura Bíblica sistemática para el día con la que podrá leer la Biblia completa en un año.

ESCOGER BIEN 2

Posted by on ago 21, 2017 in Meditaciones | 0 comments

Las pruebas que ocurren en nuestra vida son permitidas por Dios. De una situación difícil se puede aprender lecciones valiosas que contribuirán a una vida provechosa. (más…)

ESCOGER BIEN 3

Posted by on ago 20, 2017 in Meditaciones | 0 comments

Ester fue una señorita hebrea dejada huérfana y criada por su pariente en un país extranjero. De repente llegó a ser reina de un importante rey. Un problema afectando a su pueblo requirió de ella una decisión y bajo la guía de su pariente, escogió bien. (más…)

ESCOGER BIEN 1

Posted by on ago 19, 2017 in Meditaciones | 0 comments

Diariamente se presentan  oportunidades en nuestra vida las cuales pueden resultar para nuestro bien, o todo lo contrario. Josué desafió al pueblo de Israel en su día para escoger bien. (más…)

PRIMERA EPÍSTOLA DE JUAN 2_7 — (017)

Posted by on ago 18, 2017 in Meditaciones | 0 comments

Juan continúa animando a los cristianos en su andar y destaca el mandamiento del Señor Jesús de practicar el amor mutuo. Lea de lo que dijo el Señor Jesús al respecto.
“Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.” 1 Juan 2:7.

Habiendo dado varios consejos a los cristianos sobre su andar, Juan terminó diciendo que el seguidor de Cristo “debe andar como él anduvo” v.6. La exhortación no debe ser tomada como algo nuevo relativo a la vida cristiana sino le repetición de un mandamiento que ya habían escuchado. Tiene que ver con la enseñanza que Jesús dio a sus discípulos. Por ejemplo, él dijo: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” Mateo 11:29. También en el aposento alto Jesús dijo: “ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” Juan 13:15. En diferentes oportunidades, el Señor instó a sus discípulos a ser bondadosos, misericordiosos, y amorosos. Juan resume todo en la exhortación “el que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” 1 Juan 2:6.

En la memorable reunión que el Señor celebró con sus discípulos en el aposento alto, introdujo algo nuevo: “un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” Juan 13:34-35. El mandamiento nuevo no fue el requerimiento de amarse mutuamente, sino la clave está en la frase, “COMO YO OS HE AMADO, QUE TAMBIÉN OS AMÉIS UNOS A OTROS”. En el momento de escuchar las palabras, ninguno de los discípulos habría captado cuán extenso fue ese amor. Le habían visto llorar frente a la tumba de Lázaro. Le escucharon decir que tenía compasión por las gentes que eran como ovejas sin pastor. Sin embargo, el amor que iban a ver fue un amor dispuesto a sacrificarse. “Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” Romanos 5:7-8

Por muchos años se han destacado los ejemplos de amor entre personas. Abraham amó a Isaac; Jacob amó a José; Moisés fue protegido por amor; y hubo un amor de amigos entre David y Jonatán. No obstante, nunca hubo un amor como el que demostró Cristo cuando voluntariamente se dejó crucificar por nosotros. “Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,” Efesios 5:25. Amar como amó el Señor tiene un significado especial para los salvados. No hay excusa para no cumplir con el mandamiento de amar, pues el amor divino forma parte de la nueva naturaleza recibida cuando nacimos de nuevo. “El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” Romanos 5:5. El amor divino despierta un deseo de servir a otros: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo” Gálatas 6:2. –daj

Lectura Diaria:
Números 11:4-35 [leer]
/Proverbios 9 [leer]

PRIMERA EPÍSTOLA DE JUAN 2_6 — (016)

Posted by on ago 17, 2017 in Meditaciones | 0 comments

Juan el apóstol sigue enfatizando que el seguidor de Cristo no solamente debe decir que ha creído en Él, sino también debe imitar su forma de ser hasta donde puede
“El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.” 1 Juan 2:6.

La persona que se convierte al Señor Jesús dice haber creído que Jesús es el Hijo de Dios y está vivo, habiendo resucitado después de haber estado muerto. Luego, confiesa a otros de su fe en Cristo y respalda lo dicho con su forma de actuar. Pablo escribió “si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” Romanos 10:9. Así comienza y después hay que demostrar la nueva condición siguiendo el ejemplo que Cristo nos dejó. No solamente declara que cree en Cristo al comienzo de su vida cristiana, sino también confiesa estar relacionado con él en su vida diaria. Tal declaración compromete al creyente, pues “El que DICE que permanece en él (Cristo), debe andar como él anduvo” 1 Juan 2:6. Así que tenemos la responsabilidad de no solamente DECIR que somos salvos por la obra de Cristo, sino también ANDAR como él anduvo aquí en el mundo.

Hay varios ejemplos de personas convertidas que expresaron en voz alta que creyeron en Cristo como su Salvador. Por ejemplo, Marta lo dijo en Juan 11:27, y después mostró su fe. Pedro también lo dijo en Mateo 16:16, y después dio pruebas de su fe. El malhechor crucificado al lado de Jesús también confesó, aunque no hubo oportunidad de mostrar su fe. Solamente atinó a refutar a su colega al otro lado de Jesús. Lucas 23:42. Cornelio, el eunuco de Etiopía, y Saulo son mencionados en el libro de los Hechos. Pablo especialmente anduvo como el Señor Jesús. Todo creyente quiere andar como Jesús anduvo. El problema es que a veces tropezamos y sentimos que nos hemos apartado del Señor. ¿Qué se puede hacer para permanecer en él?

En una misiva, una hermana expresó su desazón por el bajo nivel de su vida espiritual. Otra hermana le mandó unas líneas para animarla. “Todos nosotros tenemos días negativos y esto debe impulsarnos a buscar al Señor con más ahínco a fin de permanecer en él. El otro día mientras leía mi Biblia, encontré este verso: ‘Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; PERO JEHOVÁ HIZO LOS CIELOS’ Salmo 96:5. Pensé que los ídolos que tiene el mundo no son nada. Si Jehová el Creador hizo los cielos, ¿quién puede ser más fuerte que Él? ¿Quién es más sabio que Él? Dios no solamente es el Creador, sino también es nuestro Salvador, y nuestro Consolador. Dios es maravilloso y aún cuando uno se siente ‘alejado’, Él desea que permanezcamos en Cristo, modelando nuestro andar como anduvo Jesús en este mundo. Con la ayuda del Espíritu Santo sigamos al Señor y descansemos en su poder para ayudarnos.” Como dice el texto, cuando decimos que permanecemos en el Señor, la prueba se ve cuando andamos como él anduvo. –MEJ/daj

Lectura Diaria:
Números 7:1-89 [leer]
/Proverbios 4:1-27 [leer]