PRIMERA EPÍSTOLA DE JUAN 3_18 — (058)

Posted on dic 5, 2017

Un niño de doce años dijo “yo te amo mamá”. “Me alegro” respondió, “pero demuéstralo”. El amor es más que una palabra en los labios o un sentimiento en el corazón. El amor es práctico y se ve en actos que lo comprueban. “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.” 1 Juan 3:18.

En muchos idiomas hay dichos que destacan la esencia de la hipocresía. Muchos saben el dicho usado en español del “Fulano Gatica, que predica pero no practica”. Sin duda tal axioma podría aplicarse a muchos incluyendo a nosotros también. La lengua es capaz de construir castillos en el aire, mientras las manos apenas han tomado el martillo. Profesar el amor sin que haya ningún acto que lo respalde es vana palabrería. Timoteo fue encargado de quedarse en Éfeso para contrarrestar la enseñanza de una diferente doctrina a la que había enseñado Pablo. El apóstol explicó que lo ideal en la vida del cristiano es “el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida” 1 Timoteo 1:5. Advirtió que algunos se desviaron de esta regla y “se apartaron a vana palabrería” v.6.

Los que aman en verdad no tienen porque hacer propaganda de sus actos. El Señor Jesucristo advirtió contra eso cuando dijo: “Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos” Mateo 6:1. Dijo que los que obran de esta ésta manera no tendrán recompensa del Padre en los cielos. En los tiempos de Jesús, había ciertos contribuyentes que hacían tocar trompeta para acompañar su acto de dar limosnas. Si fuera en la calle o en la sinagoga, querían ser alabados por los hombres. Jesús dijo que al actuar así, “de cierto os digo que ya tienen su recompensa” v.2. Las recompensas recibidas en la tierra no tendrán ninguna repercusión en el cielo. Los que se cuidan de mostrar su amor “para callado” tienen la seguridad que “tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” v.4.

Una mujer que mostró su amor con los hechos fue Dorcas. El Espíritu Santo inspiró a Lucas a notar que ella “abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía” Hechos 9:36. Ella enfermó y murió y cuando Pedro vino antes que le sepultaran, las viudas, llorando, le mostraron “las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas” v.39. Dorcas fue una mujer que mostró su amor con sus hechos y solamente después de muerta, supo Pedro de su labor. Pedro le hizo resucitar en esta ocasión y es muy factible que Dorcas continuaba su trabajo no amando “de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad”. –daj

Lectura Diaria:
Nehemías 13:1-31 [leer]
/Zacarías 9:1-10:12 [leer]
/Apocalípsis 17:1-18 [leer]